viernes 23 de septiembre de 2011

Poseída

Me siento perdida

y con los ojos hinchados

de tanto llorar

sin ti.


Ibas a estar

a mi lado

en lo bueno y en lo malo.

Pues bien, lo malo ha llegado

...y tú te has evaporado...

Indignado, cabreado...todo lo que tú quieras,

pero no estás.


Todo se desmorona.

Me ahogo.

Me cuesta respirar, comer, dormir.

Me pesa la vida

sin ti.


Necesito que me des serenidad

y tranquilidad.

Un abrazo,

necesito un abrazo tuyo

mientras mi mundo se derrumba.

¿No te das cuenta que tengo que levantarlo de nuevo?

¡¿Cómo voy a hacerlo?!

Eres el pilar

sobre el que levanté

mi felicidad.


Silencio.

Es todo cuanto obtengo,

silencio y más silencio.

Un vacío que no sé cómo llenar.

Mi alma hueca.

No oyes mis gritos.

Desoyes mis peticiones.

Ayúdame estando a mi lado,

no esperando que diga

lo que tú quieres oír.


Ni en mis más locas pesadillas

habría imaginado

que tú serías el dios

que agitase mi barca

en medio de una tempestad.

2 comentarios:

Gisela Caminos. dijo...

Hermosa. La sentí mucho porque tuve un rompimiento con mi pareja (volvimos de todos modos) y realmente eso fue lo que sentí.
Siempre es un placer leerte!

Angela CM dijo...

Admiro la poesía, y a quíen es capaz de escribir estos bellos versos, yo soy incapaz.

Te he visto en el concorso 20blogs, y te invito si te interesa a "Conocer Madrid".

Un saludo