martes 21 de septiembre de 2010

La carta

Me extravío por completo
cuando me encuentra tu aliento,
cuando dibujas con tus palabras mi cuerpo.

Me llamas y aparezco.

Me nombras
y nuestras imágenes
se entrelazan borrosas en tu espejo.
Imagino la claridad
de mis pechos en tus manos.
Siento el reflejo
de tu aliento en mi nuca.

Me desvanezco
en la carta transparente que escribe tu saliva.