miércoles 23 de septiembre de 2009

Miel

Cada vez que recuerdo aquella mañana 
me asola una maravillosa sensación 
de algo que me invade por dentro 
y llena mi mente de calor. 
Ternura extrema podría llamarse. 
Aquel despertar para sumirme 
en los mimos que me dabas...

Me abruma ese sentimiento
que llena de niebla todo lo demás 
cuando me acuerdo de aquella mañana 
con olor a sal.

Parte médico de urgencias

Esta tarde
me han dicho en el hospital
que mis labios corren un serio peligro
de desgastarse
y acabar hechos pedazos
en el suelo de cualquier parque.

El médico me ha aconsejado
que racione los besos
como si de un medicamento se tratara.
No sabe que soy adicta
a tu boca,
que tus dientes y tu lengua
son mi perdición.
Ese médico estúpido
no sabe
que tus labios son un poderoso imán
que, irremediablemente,
atrae a los míos
muy cerquita del centro del sol,
donde todo arde.

viernes 24 de julio de 2009

Remitente: Aprendiz. Asunto: solicitud de paciencia.



Seguramente uso demasiadas palabras
intentando frenar mi mente
circulando por una autopista.

Transitas por el carril de la izquierda
protestando ante los que no corren tanto como tú.

No sé gastar menos saliva
y sé que derrapo en ella,
derrumbándote con mis espirales.
Necesito que veas la L
colgando de mi luna opaca,
pues estoy en prácticas
de liberarme de maletas pesadas.
Y no siempre giro o aparco bien,
por lo que lanzo verbos y sustantivos
por la ventana,
que van a hacer compañía sobre el asfalto
a los adjetivos que va perdiendo el tubo de escape.

Siento si me paro en los semáforos ámbar
o me lío con las salidas de las rotondas,
realmente no sé conducir
y, en todo lo demás,
todavía
estoy aprendiendo.

lunes 20 de julio de 2009

Mi pequeño refugio


No sé quién es qué
cuando tengo sed de eternidad
y te escribo
que te declaro otra guerra mundial
sobre las sábanas,
medio vestidos,
medio desnudos,
traficando con emboscadas
para vernos de nuevo
en la oscuridad.

Te veo las orejas de lobo
antes de que te arranque la piel de cordero.
Reza lo que sepas
antes de que se nos derrita la piel.

A distintos ritmos



Mecías la cama
acunando mi sueño
con tu vaivén
nocturno y solitario.
Se bamboleaban mis pechos
en la oscuridad
de las sábanas.
Y fue como estar en un barco
navegando por tu deseo,
guiado por tus caderas
camino de algún puerto,
sin escalas,
tercamente directo.
Se elevaban las olas
en mi sueño
por encima de nuestros cuerpos.
Gobernabas el navío-cama
con oscilaciones de tu muñeca.

No sé si yo dormía
o eras tú el que soñaba.
Yo despierta no estaba
y tú hablar, no hablabas.


Cruzo los dedos para que,
en caso de que fuese todo lo verdad
que puede llegar a ser esta realidad oscura,
no llegase a molestarte
mi cuerpo a tu lado tumbado.

Amaneciste
dormidito,
pequeña marmotilla
cansada.

sábado 18 de julio de 2009

Pindio



pindias son las palabras
que a veces se te escapan de la boca
a veces son pesadas
a veces tu aliento es roca

y a veces yo soy
la ladera de una colina
real y absurda
en ocasiones cansa
intentar estar bien
y "haz lo que te dé la gana"
no ayuda
a mejorar un día
cuesta arriba

sábado 4 de julio de 2009

Duele

Cuídate
...cuídate tú misma porque yo no voy a estar a tu lado para cuidarte.

Que te vaya bien
...sin mí.

que tengas buen viaje
...que mañana no estaré al otro lado del teléfono para que me cuentes cómo fue tu viaje en metro

Puzzle

De lo que temblaba,
a mi cuerpo no le costó esfuerzo alguno
hacerse añicos
y medio desaparecer entre tus sábanas,
esperando a que tú encontrases los pedazos
y los armaras.

No me costó nada
pedirte que te inspiraras
en mis bragas,
a sabiendas de que ibas a saltar sobre la cama
para morderme en la cintura.

Eso es siempre lo mejor,
cuando me haces reír
con tus manos y tu boca.
No entiendo por qué me llamas salvaje
si yo no hago nada,
es más, a veces incluso apenas me muevo.
Y aún así, casi sin hacer ruido,
me acusas de salvajismo
o de ciclón,
incluso de intento de asesinato

...

cuando no soy yo
quien deja su boca marcada en la piel.

Miedo

Contraer la muerte debe ser algo así
como no tenerte,
ni siquiera al otro lado del teléfono.

Estoy convencida
de que el olvido
es un lugar en el que no hay
cartas escritas que quemar,
un lugar en el que desaparecer
poquito a poco y en silencio.
Un lugar aterrador
en el que los armarios están abiertos
y salen los monstruos de mis 6 años
a no dejarme dormir.

Noches

Duermo perdida en tu memoria,
buceando entre maneras de hacer el amor
y preguntas sin respuestas.
Duermo con tu aliento
detrás de mi oreja derecha.

Y si me despierto,
oigo tu respiracióna a mi lado
y noto tu mano en mi cuerpo.

Montaña


Nunca antes había sido así,
nunca había estado en una montaña tan alta como contigo.
Y asusta
(vaya si asusta),
acojona la altura,
porque tras cada metro
la caída dolerá más.

Caminar a la sombra agarrada a tu mano
y descansar cuando me falta el oxígeno,
que me insuflas con tus caricias
tumbados bajo un árbol.
Contaminamos a las ramas
con nuestros abrazos.

La próxima vez,
nos traemos un chubasquero.

Tú viendo la tele

No soporto la idea
de haberte hecho daño.

La música suena
y la gente canta,
pero es cada vez más y más grande
tu cama.

Naufrago.

No me gustaría llegar a pensar
que a mi lado no puedes llegar a ser feliz.

Me ahogo.
Me caigo.
No estás aquí.

No sé qué decir
ante la idea de que ibas a mandarme a la mierda...
sólo sé quitarme las lentillas
y meterme en la cama.
Pero empapo tu almohada
sin ti
y me asfixian estas palabras.

La gente sigue cantando y bailando.
Ignoran que hoy no puedo dormir
sin tu brazo izquierdo.

Resbalo en el cerco mojado de tu almohadón
y me acurruco en una esquina.
Tal vez no notes mi presencia
y no te moleste que esté aquí
cuando vengas a la cama.
Tal vez pueda quedarme una noche más...
sabiendo de este timepo regalado
que baja por mis mejillas.

...¿y si soy de esas personas a las que nadie puede querer? ¿y si no puedes estar conmigo? no quiero hacerte daño, porque no es mi intención...pero si lo interpretas así...por algo será...por mí...aunque no fuese mi intención...no puedo...no si te hago daño...porque yo te quiero y quiero que estés bien a mi lado, no pensando en mandarme a la mierda...

y las risas
y los abrazos
y los besos

¿te llevarás mi sonrisa?

martes 19 de mayo de 2009

Arenisca


Se mantienen en mis brazos las señales de tus dientes
y mi cuello lleva marcada tu boca.
Resuena tu voz en mi cabeza
desde las seis de la mañana que me he despertado
y no estabas tú a mi lado.

¿Te has ido
o te mantienes oculto dentro de tu caparazón
de resbaladizas palabras?

Te echo de menos,
tortuguita caníbal en mi cama del revés.
Y echo de menos saber que estás
en mi mismo océano
porque son feroces las corrientes que me azotan
y hay momentos en que me rebelo
contra las primeras mareas que me encuentro...
pero siempre acabo resbalando.
No sé nadar bien entre los paralelos y los meridianos de este mundo.
Los mapas no se llevan bien conmigo.
Creo que tengo la brújula estropeada.

He revuelto la arena sin querer
y las piedrecillas flotan a mi alrededor,
desgarrándome poco a poco la piel.
Parecen rasgaduras pequeñas,
pero son miles de recuerdos los que desembarcan de mi memoria
y colapsan mis días y mis noches
con su espuma salada.

lunes 18 de mayo de 2009

Tal vez

el tiempo no pasa por este universo frío olvidado de tu voz
se ha detenido el tiempo sin tus ojos
y el calor de mi cuerpo se quedó dando vueltas en tu lavadora

me voy sin tu adiós y sin tu beso
me voy sin tu último abrazo
me voy rota por tu silencio

y el metro tarda
no llega
el tiempo no pasa

la cafetera por la mañana
lanza contra mi cara
besos en la cocina
sabe amargo este café

no tengo ganas de nada

bajo y subo escaleras
sin música
sin tu mirada

esta noche llegaré a casa y tal vez marque tu número
tal vez tendrás el teléfono apagado o no contestarás
y seguramente con los ojos vacíos me meteré en la cama
a la espera de otro café amargo por la mañana

Historia de una escalera



UN ESCALÓN:

Los besos que me das
cuando te marchas,
cuando está ya la puerta abierta,
justo cuando te vas,
dejan mucho mejor sabor de boca
que esos que me das
cuando ni siquiera te has puesto la chaqueta todavía.

Ese último beso
queda latiendo en mis labios
mientras tú bajas las escaleras.


OTRO ESCALÓN:

un beso
es un hasta luego
de tu boca a la mía

un silencio de los labios
un grito de amor sin palabras

pero me dejas muda
barriendo mi cuerpo
con tus sábanas
y bajo las escaleras
desnuda de tu saliva


EL DESCANSILLO:

De la misma forma
que sé que no soy perfecta
(esto es, sin lugar a dudas),
sé que te quiero en mi día a día.

Y no siempre es fácil.